24 oct. 2010

La Experiencia.

Es preciso emplazarse de un modo, las técnicas sin un determinado tono, son solo eso.
La rutina no es un simple ejercicio diario, es un instante sin tiempo donde se sintoniza con una particular experiencia, existe una cierta poesía en eso, que no se logra percibir si todo resulta mecánico.
Uno es parte de la experiencia, debe involucrarse íntimamente en ella, no ser alguien que la experimenta, ser la experiencia misma, vivirla desde ahí, y confundirse en todo aquello.
Entonces nada se percibe ajeno, somos  la sensación de un registro, somos fuerza, movimiento y esa inconmensurable plenitud del espacio interno, que se expresa en un lenguaje nuevo, sutil, casi inasible, conmovedoramente cierto.

20 oct. 2010

Lo que no es movimiento -forma.

Esta en todo lo que observamos, en la conformacion de los objetos, en su vacuidad y contornos, en su densidad o evanescencia, es extension y profundidad , es el espacio intangible donde se emplazan los mundos. Es presencia y entorno, se oculta en lo evidente y se manifiesta en la ausencia, delimita y complementa, en ella reposa la mente y descansa la mirada. Disocia y unifica, es el vacio que todo lo llena, la forma pura sin relieves ni contrastes, su ser esta en lo que no es y se halla en la plenitud del todo, donde se sumergen los sentidos, y emergen las formas, donde se dimenciona la conciencia y convergen las realidades.




7 oct. 2010

Pensamos para comprender la experiencia, pero concluye siendo la experiencia quien da setido al pensamiento.

Interés atencional.


De aquello que se presenta espontáneamente ante nosotros, nos llegan sensaciones desordenadas, muchas mas de las que necesitamos para la observación dada, entonces mi intención, fija la atención solo en algunas de ellas, las que incluyo en mi idea de realidad.
Mi interés objetal crea un campo de presencias, lo demás se sitúa como entorno, dándole un contexto general a la situación, de manera que actúa determinantemente, incidiendo en el concepto que como idea, poseo de ello.
La mirada intencional ordena el mundo de un modo, casi sin advertir que de manera simultanea y concomitantemente, actúan sensaciones desde un paisaje de copresencias,
y es allí, donde se encuadran las imágenes observadas.
El acto de conciencia alterna, pendulando entre un nivel y otro, predominando siempre
donde el interés direcciona la atención, pero en su interpretación y significado influyen ambos.