2 may 2011

Humanizarnos

Nuestro mundo de relaciones es diverso y complejo, el encuentro entre dos seres debería ser una ecuación única e irrepetible, ya que convergen en ese contacto, historias, paisajes, creencias, miedos y esperanzas, similares o diferentes, lo que daría como resultado, cada vez, una experiencia particular. Descubrir en el otro, lo común a ambos, a pesar de ser distintos, establecería un punto de unión mas profundo, mas cercano a lo que esencialmente somos.
Es nuestra propia mirada, la que a todo, le encuentra significado, si solo atiende a lo externo, a lo aparente; vera lo nos diferencia, por simple contraste, pero si traspasara aquella superficialidad, advertiría una gran parte de si, en todos sus semejantes. Comunicándonos en ese nivel, llegamos al espacio donde puede producirse un relación verdadera, mas allá del mero hecho cultural de socializar,se elevaría nuestra capacidad intelectiva a una empatia, que nos permite intuir algo que se revela como sagrado, un abismo que nos une, trasgrediendo los limites que habitualmente permanecen infranqueables.
Aquello que vemos, es en gran parte reflejo de lo que somos, como podré entonces hallar fuera de mi, lo que interiormente no poseo.
Si cosifico al otro y solo advierto en el, lo funcional que podrá ser a mis propósitos, es porque antes eso lo he hecho conmigo, y ese es mi modo de relación con los demás.
Si me resulta difícil ver lo humano en el otro, es por las propias resistencias de sentirme como tal, ya que atenta contra la imagen construida y todas sus capas de personalidad.
Si humanizarnos es un proceso que nos comprende a todos, sin excepciones, lo mas coherente seria comenzar por nosotros mismos.

20 abr 2011

Conocernos

Basta observarnos unos segundos para darnos cuenta que muy rara vez lo hacemos, si fijamos la atención en nuestro cuerpo por un momento, tomaríamos conciencia de el,
de una manera que generalmente pasa desapercibida, entonces posición corporal, gestos, ademanes, movimientos motrices involuntarios, comenzarían a formar parte de la idea que tenemos sobre nosotros mismos, lo que por un lado contribuye a modificar o corregir hábitos perjudiciales o innecesarios, y por otro a conocernos mas allá de la superficial concepción que poseemos de nuestro propio ser. Si lográramos mantener la atención en estos registros, pronto lo haríamos con la manera que tenemos de hacerlo, como nos pensamos, como nos sentimos, y este seria el inicio, en parte, hacia el descubrimiento del misterio mas grande por develar ; quienes somos.

Medita en profunda búsqueda del sentido, descubre tu propio camino, devela tu mágico ser.

25 feb 2011

Lo que nos diferencia como personas, no son los roles que desempeñamos, sino la actitud con que los asumimos.

Conciencia de si

 


Es un estado que difiere al de la vigilia ordinaria, ya que la atención posee un punto de referencia, que transforma la mirada en algo mas objetiva. Tomando al propio ser como registro de un nuevo emplazamiento, logra desapegarse de lo que observa, entonces lo visto cobra otra nitidez, permitiéndonos ver con mas detalle, porque debemos de continuo redescubrir lo que vemos, lo que antes estaba cristalizado como idea de lo que era.
Nos situamos en el aquí y ahora, en un presente que habitualmente pasa desapercibido, ya que la atención se dispersa entre evocaciones, futurizaciones, divagues y ensueños, lo que estrecha los márgenes de una realidad mas clara y menos ilusoria.
Podemos experimentar el mundo de otra manera, trabajando para transformar la actitud que asumimos al mirar, reflexionando, abriendo nuestro entendimiento a nuevos significados, porque lo que vemos es relativo a quien mira y si atendemos simultáneamente a ambos se comprende la relación que existe entre ellos y como se internalizan  uno en el otro.
Vivimos identificados con el medio, cada experiencia absorbe de tal modo nuestra atención, que concluimos siendo parte de ella, y reaccionamos de modo compulsivo ante la tensión que esto nos produce. Entonces caemos en cuenta que todo nos sucede naturalmente, las cosas nos ocurren sin haberlas provocado, y hasta lo que parece intencional, resulta que tubo origen en algún tropismo de costumbre cultural.
Por eso, el observarse a si mismo, es un acto que pone en marcha un mecanismo de introspección, que nos ayuda a conocernos  mas alla de lo evidente, acallando ruidos internos, aflojando tensiones y regulando lo climas que impregnan de particular manera lo vivido. Conciencia de si es recordarse como ese ser que somos, ese que tenemos la libertad de reinventar a cada momento, haciéndolo crecer en profundidad,  comprendiéndolo sin juzgar, con amor y compasión,
humanizándolo sin mas limite que nuestra propia vocación de ser mejores.

24 oct 2010

La Experiencia.

Es preciso emplazarse de un modo, las técnicas sin un determinado tono, son solo eso.
La rutina no es un simple ejercicio diario, es un instante sin tiempo donde se sintoniza con una particular experiencia, existe una cierta poesía en eso, que no se logra percibir si todo resulta mecánico.
Uno es parte de la experiencia, debe involucrarse íntimamente en ella, no ser alguien que la experimenta, ser la experiencia misma, vivirla desde ahí, y confundirse en todo aquello.
Entonces nada se percibe ajeno, somos  la sensación de un registro, somos fuerza, movimiento y esa inconmensurable plenitud del espacio interno, que se expresa en un lenguaje nuevo, sutil, casi inasible, conmovedoramente cierto.

20 oct 2010

Lo que no es movimiento -forma.

Esta en todo lo que observamos, en la conformacion de los objetos, en su vacuidad y contornos, en su densidad o evanescencia, es extension y profundidad , es el espacio intangible donde se emplazan los mundos. Es presencia y entorno, se oculta en lo evidente y se manifiesta en la ausencia, delimita y complementa, en ella reposa la mente y descansa la mirada. Disocia y unifica, es el vacio que todo lo llena, la forma pura sin relieves ni contrastes, su ser esta en lo que no es y se halla en la plenitud del todo, donde se sumergen los sentidos, y emergen las formas, donde se dimenciona la conciencia y convergen las realidades.